¡Dame algo que sea mejor que esto!

Tenía 17 años de edad cuando mi relación con Kelly terminó. Mis sueños de romance habían terminado en amargura y pesar, por haber comprometido mis convicciones. Me alejé preguntándome a mí mismo ¨¿Tendrá que ser siempre así?¨Me sentí desanimado y desesperado por hallar una alternativa del ciclo de noviazgos breves en el cual me encontraba. ¡¨Dios¨!, clame llorando, ¨¡yo quiero lo mejor que tú tienes para mi vida¨! ¡Dame algo que sea mejor que esto!

Dios contestó mi súplica, pero no de la manera que yo esperaba. Yo pensé que Él me iba a mandar la novia ideal, o que me quitaría todo deseo de romance. Pero en vez de esto, El me reveló por medio de su palabra lo que significa someter mi amor a su voluntad- algo que en realidad nunca había hecho.

Anhelaba experimentar lo mejor de parte de Dios para mi vida, pero no había estado dispuesto a jugar de acuerdo a sus reglas.

En los últimos 4 años he llegado a comprender que el señorío de Dios no pretende solamente remendar mi percepción de lo que es el verdadero romance, sino transformarla completamente. Dios no desea que solo actúe de manera diferente, Él quiere que piense diferente, que mire el amor, la pureza y la soltería desde su perspectiva, para poder desarrollar una nueva actitud y estilo de vida. El fundamento de esta nueva actitud es lo que yo llamo ¨Amor prudente¨. Pablo describe este tipo de amor en Filipenses 1:9-10.

Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo.

El amor prudente crece constantemente y va profundizando cada vez más en la práctica del conocimiento y la ciencia; él mismo abre nuestros corazones para que podamos discernir la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas, haciendo posible que seamos puros y sin mancha ante Él.

Derrame sentimental

La paráfrasis de ¨The message¨ (El mensaje) traduce Filipenses 1: 9-10 de la siguiente manera: ¨Aprendan a Amar debidamente, es necesario que usen bien la cabeza y que pongan a prueba los sentimientos, para que su amor sea sincero e inteligente y no un desborde de Romanticismo¨. ¿Alguna vez has sido culpable de un ¨desborde de romanticismo¨, al permitir que sean tus emociones las que marquen el curso de una relación romántica? Hay muchas persona que hacen esto, y hay muchas parejas que en vez de actuar en lo que saben que es correcto, permiten que los arrastre la corriente de sus emociones.

Yo también he tenido que lidiar con este tipo de desborde. Durante el noviazgo he tomado varias decisiones fundamentadas en la superficialidad y la ignorancia. Podía decirle con mucha facilidad a una chica ¨Te amo¨, aparentando devoción desinteresada, cuando en realidad estaba siendo motivado por el egoísmo y la falta de sinceridad. Estaba interesado principalmente en lo que podía obtener, como por ejemplo, la popularidad de estar con una chica o el placer y bienestar físico y emocional dentro de una relación. Yo no practicaba el amor prudente, pero si ¨el amor necio¨, escogía lo que me hacía sentir bien a mí, en vez de procurar aquello que era bueno para potros y que a la vez complacía a Dios.

Para poder amar a alguien con amor prudente, es necesario usar la cabeza y el corazón; tal y como lo describe Pablo, el amor en Ciencia y conocimiento. ¨conocer¨ algo, significa poder comprender la verdadera naturaleza de algo, la habilidad de ver la motivación que hay detrás de los pensamientos y las acciones.

Con esta definición en mente, permíteme hacerte algunas preguntas. ¿El amor es lo que motiva a un joven a acostarse con su novia, aun sabiendo que dicho daño le marcará la vida emocionalmente y dañara su relación con Dios? ¿La sinceridad es lo que motiva a una chica tener una relación con un joven para luego echarlo a un lado cuando ella encuentra a alguien mejor? ¡No! Ambas personas son un vivo ejemplo de lo que es ser motivado por el egoísmo, ambos necesitan ¨ser más prudentes¨ y comprender la manera en que sus acciones afectaran a otras personas.

En los últimos años he tratado de dejarme dirigir por la sinceridad y el amor inteligente, y en el proceso encontré algunas conclusiones profundas para mi vida personal. He llegado a la conclusión de que no tengo derecho de pedirle a una joven su corazón y su cariño, si no estoy dispuesto a apoyar mi petición con un compromiso de por vida. Hasta que no esté dispuesto a hacerlo, solo estaría usando a la chica para saciar mis necesidades por un corto tiempo, sin procurar bendecirla a largo plazo. ¿Me gustaría tener una novia en este momento? ¡Por supuesto!, pero con lo que he aprendido a buscar la voluntad de Dios para mi vida, yo se que en este momento no sería lo mejor para la chica, ni para mí. Todo lo contrario, evitar el romance antes que Dios me diga que ya estoy listo, puede ser útil para ser un buen amigo de las chicas y permanecer libre para mantener mi enfoque en El Señor.

Conociendo lo que es mejor

Esperar hasta que esté listo para un compromiso antes de ir en busca de un romance, es solo un ejemplo de amor prudente en acción. Cuando nuestro amor crece en conocimiento, podemos con mayor precisión ¨discernir lo que es mejor¨ para nuestras vidas. ¿Nosotros no necesitamos desesperadamente todo ese discernimiento? Después de todo, cuando nos involucramos en relaciones con chicos y chicas, nos enfrentamos a problemas muy confusos. No me malentiendas, yo creo en absolutos. Pero en el área de noviazgos y las citas no solo tenemos que tomar decisiones sabias entre lo que está bien y lo que está mal; sino que también debemos evaluar cada aspecto de nuestra relación para poder estar seguros de no ir más allá de lo debido y no ser arrastrado o involucrarnos en algo que debemos evitar.

Considera el siguiente ejemplo: digamos que un compañero de estudio te pide que salgan juntos. ¿De qué manera buscas dirección respecto al tipo de persona con la que si puedes compartir? Trata de buscar en la concordancia de tu Biblia si aparece algún versículo sobre las citas con el sexo opuesto, ¡no lo encontrarás!, tal vez ya has compartido algunas citas con alguien y se besaron por primera vez, sin duda fue una experiencia excitante y te sentiste como que estabas enamorado. ¿Es esto lo correcto? ¿Cómo poder encontrar las respuestas a estas preguntas?, aquí es precisamente donde hay que considerar el ¨amor prudente¨, Dios quiere que procuremos guiarnos por la verdad de su palabra y no por los sentimientos. El amor prudente, mira más allá de los deseos personales y la satisfacción momentánea. Este tipo de amor considera el panorama en su totalidad: como servir a los demás y glorificar a Dios.

Es posible que en este momento este diciendo: ¨¿Qué pasa conmigo y mis necesidades?¨ bueno, precisamente esta es la parte asombrosa de todo este asunto: cuando nuestra prioridad es la gloria de Dios y las necesidades de los demás, nos colocamos en una posición privilegiada para recibir lo mejor que Dios tiene preparado para nosotros, permíteme ampliar este pensamiento.

Hace un tiempo, mi punto de partida en cuanto a las relaciones se refiere era lo que yo quería en lugar de lo que Dios quería. Mi prioridad era buscar saciar mis necesidades y hacer que los demás se adaptaran a mis planes personales, ¿Hallé plena satisfacción? No. Lo único que encontré fue un dolor de cabeza y transigir con el mundo. Me herí a mí mismo, también a otros y lo peor de todo fue que pequé contra Dios.

Pero cuando cambie mi actitud a 180 grados y decidí que en mis relaciones la prioridad era complacer a Dios en todo y bendecir a los demás, entonces fue cuando encontré verdadera paz y gozo. El amor prudente libera lo mejor que Dios tiene reservado para nuestras vidas. Cuando dejé de ver las chicas como posibles novias y comencé a tratarlas como hermanas en Cristo, entonces descubrí las riquezas de la verdadera amistad. Cuando deje de preocuparme sobre con quien me casaría y comencé a confiar en la voluntad y el tiempo perfecto de Dios, entonces pude descubrir el increíble potencial de servirle a dios como soltero. Y cuando dejé de jugar con la tentación en medio de un noviazgo con una chica, y me propuse perseguir la rectitud y la justicia, entonces fue cuando descubrí la paz y el poder que proceden la pureza. ¡Le dije adiós a las citas porque comprendí que Dios tiene algo muchísimo mejor reservado para mí!

Puro e intachable

El último beneficio del amor prudente es ser puro e intachable ante Dios. Esta pureza va más allá de la pureza sexual. Aunque la pureza física si es importante, el deseo de Dios para nosotros es que procuremos ser puros e intachables en nuestras motivaciones, en nuestras mentes y en nuestras emociones.

¿Quiere decir esto que nunca vamos a cometer un error? ¡Por supuesto que no! Solo podemos pararnos frente a Dios debido a su gracia y por el sacrificio de su hijo Jesús. Sin embargo esta gracia no nos da licencia de ser negligentes en nuestra búsqueda por ser cada vez más piadosos y rectos ante Dios. Al contrario, nos debe animar a desear ser cada vez más puros y sin mancha.

Ben comenzó su noviazgo con Alisa durante su último año universitario. Por algún tiempo él había hecho planes para casarse el verano después de su graduación y como existía una mutua atracción, el pensó que sería Alisa con quién se casaría. Ben me expresó en una carta, que toda su vida desarrolló un alto nivel de compromiso moral en sus noviazgos, pero Alisa no. Mientras que Ben nunca había besado una chica, para ella sin embargo el besarse era como un deporte. Desafortunadamente, los valores de Alisa prácticamente triunfaron.

¨cuando me miró con esos ojos color café, como si yo la estuviera privando de algo, sucumbí¨, decía Ben en su carta. Muy pronto la relación se convirtió en algo mayormente físico. Ambos guardaron su virginidad en el sentido técnico de la palabra. Meses después Alisa comenzó a recibir ayuda con las tareas de química, de un maestro particular cristiano a quien Ben nunca había conocido.

¨Eso fue un gran error¨, escribió Ben enojado. Estaban estudiando química, claro que sí. ¡Química corporal!, Alisa terminó su relación con Ben y al día siguiente estaba agarrada del brazo de su nuevo novio.

¨me sentí destruido¨, me dijo Ben ¨Yo violé mi propio código moral y más importante aún, violé también el de Dios. El resultado fue que esa no era la mujer con la que me debía casar,¨ Ben batalló contra la culpa hasta que por fin llegó a los pies de la Cruz y pudo continuar con su vida; pero con la determinación de no volver a cometer el mismo error otra vez.

¿Y qué pasa con Alisa? Sí, Dios también la puede perdonar a ella, pero me pregunto si en algún momento ella habrá reconocido que necesita ese perdón. ¿Qué pensamientos pasan por su mente cuando se encuentra con Ben en los pasillos de la escuela o lo ve en la cafetería? ¿Habrá llegado a darse cuenta de que tuvo una parte activa en destruir su pureza? ¿Siente acaso una profunda culpa por haberle roto el corazón? ¿Quizá le importa

He tratado de compartir contigo como fue que Dios cambió mi perspectiva respecto a las citas y al noviazgo. También he explicado cómo es que he decidido cómo es que he decidido vivir mi vida y relacionarme con el sexo opuesto, hasta el momento en Le dije adiós a las citas amorosas 17 que Dios me muestre que ya estoy listo para el matrimonio. Pero, ¿Porque escribir un libro sobre este punto de vista? ¿Qué me haría pensar que alguien estuviera interesado en escuchar lo que tengo para decir? Lo he hecho porque pienso que a ti también Dios te quiere desafiar.

Yo creo que el tiempo ha llegado para que los cristianos, hombre y mujeres, se enfrenten al desastre que hemos dejado atrás, en nuestro intento egoísta de involucrarnos en relaciones románticas a corto plazo. Las citas pueden parecer como un jueguito inocente, pero según como yo lo veo, estamos pecando el uno contra el otro. ¿Qué excusa podremos tener cuando le demos cuenta a Dios por las acciones y actitudes que tuvimos en nuestras relaciones? Si dios ve el pajarito que cae a tierra (Mateo 10:29), ¿Qué te hace pensar que Dios pasaría por alto los corazones quebrantados y las cicatrices emocionales que hemos causado en las relaciones basadas en el egoísmo?

Es posible que a nuestro alrededor todos estén jugando este jueguito de las citas y el noviazgo. Pero al final de nuestros días, no tendremos que explicarles a todos, solamente tendremos que darle cuentas a Dios.

En el grupo de jóvenes nadie estaba al tanto de cómo yo había comprometido mis convicciones dentro de mi noviazgo. Yo era líder, era reconocido como un buen muchacho. Pero Jesús dijo: ¨Porque nada encubierto, que no haya de descubrirse, ni oculto que no haya de saberse.¨ (Lucas 12:2).

Nuestra actitud en las relaciones no está fuera del alcance o del conocimiento de Dios. Pero he aquí la buena noticia. El Dios que ve todo nuestro pecado, también es el Dios que nos puede perdonar si nos arrepentimos y nos apartamos de Aquello que lo ha ofendido. Él nos llama a un nuevo estilo de vida. Yo se que Dios me ha perdonado por todos los pecados que he cometido en su contra y en contra de las novias que he tenido; y se también, que su deseo es que viva un estilo de vida caracterizado por el amor prudente. La gracia que Dios me ha mostrado, me sirve como motivación para hacer de la pureza y el espíritu intachable mi pasión.

Estoy comprometido a ejercitar el amor prudente y te invito a que te unas a mí. Hagamos del espíritu intachable y de la pureza, nuestra prioridad ante el Dios que todo lo ve y todo lo sabe.

Fragmento del libro ¨Le dije adiós a la citas amorosas¨ de Joshua Harris

Compartir